El
Tratado de Lisboa entró
en vigor el 1 de diciembre de 2009. Fue firmado por los representantes de
todos los estados miembros de la Unión Europea en Lisboa (pues ostentaba la
Presidencia del Consejo de la UE) el 13 de diciembre de 2007; es el que
sustituye a la Constitución para
Europa tras el fracasado tratado constitucional de 2004. Con este
tratado la UE tiene personalidad jurídica propia para firmar acuerdos
internacionales a nivel comunitario.
Los
objetivos del tratado de Lisboa son:
- Hacer
una Europa más democrática y transparente, dando más
protagonismo al Parlamento Europeo, con mayores competencias, y a los
parlamentos nacionales. También se da voz a los ciudadanos a través del mecanismo de
la «iniciativa ciudadana». Se hace una clasificación precisa de las
competencias de cada institución. También se contempla la posibilidad de
que un Estado miembro se retire de la Unión.
- Hacer
una Europa más eficaz, con métodos de trabajo y votación simplificados.
Se amplían los ámbitos en los que las decisiones se aprueban por mayoría
cualificada. A partir del 2014 la mayoría cualificada obedecerá al
principio de doble mayoría (mayoría de los Estados miembros y de la
población), y se alcanzará cuando los votos favorables representen, como
mínimo, el 55% de los Estados miembros y el 65% de la población.
- Crear
el cargo de presidente del Consejo Europeo elegido por dos
años y medio, y vincular la elección del presidente de la Comisión a los
resultados de las elecciones europeas.
- Mejorar
la capacidad de la UE para abordar cuestiones en el campo de la justicia,
la libertad y la seguridad; además de la política energética, salud
pública, protección civil, cambio climático, servicios de interés general,
investigación, política espacial, cohesión territorial, política
comercial, ayuda humanitaria, deporte, turismo y cooperación
administrativa, que se irán definiendo según las necesidades.
- Hacer
de Europa un actor en la escena internacional. Se pondrán en
juego todas las capacidades económicas, humanitarias, políticas y
diplomáticas de Europa para fomentar sus intereses y valores en todo el
mundo.
- Hacer
una Europa de derechos y valores, libertad, solidaridad y seguridad, que
conceda rango de Derecho primario a la Carta de los Derechos
Fundamentales. Se especifican y consolidan los valores y objetivos sobre
los que se basa la Unión. En particular, garantiza las libertades y los
principios enunciados en la Carta de los Derechos Fundamentales, que pasan
a ser jurídicamente vinculantes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario